Design Thinking Lab – Día 3

24/10/2016 | Clara

En nuestra tercera sesión del Laboratorio de Design Thinking, los grupos de trabajo entraron de lleno en la fase de prototipado. Es el momento de hacer tangible la idea de manera que refleje los conceptos fundamentales que hay detrás de ella – cómo es y cómo se experimenta – y poder así obtener un feedback para mejorarla o incluso abandonarla si fuera necesario.  ¡Ojo! no apegarse a la idea es fundamental. No se trata de vender la idea, sino de testar su validez, aprender e iterar. Pero vayamos por partes… antes de ponerse manos a la obra, era necesario pensar en qué centrarse y así poder obtener aprendizajes de manera más efectiva.

Describir la idea: el primer paso al prototipado

Veníamos de un proceso de generación de ideas con una concepto poco refinado que empezó a tomar diferentes formas a través de los mindmappings que cada uno llevó a cabo de manera individual. Tras una breve puesta en común, convenía dar el primer paso hacia el prototipado, converger, llegar a un consenso y describir la idea a grandes rasgos: misión, finalidades generales, necesidades, oportunidades, agentes implicados, así como primeras dudas e hipótesis que necesitaban validación.

Mindmapping

Desglosar la idea utilizando Storyboards

Una vez formulada la idea, conviene trocearla. Es muy difícil construirla toda de una sola vez, por lo que dividirla en componentes susceptibles de ser testados facilita enormemente las cosas. Para hacerlo cada grupo de se ocupó de desglosar su idea en storyboards, visualizando la experiencia de un usuario en concreto de principio a fin. Esto les permitió, no sólo comenzar a vislumbrar qué es lo que necesitaban testear y por lo tanto prototipar, sino seguir explorando y desarrollando esa idea. Hay que recordar que el prototipo empieza a concretarse en el momento en el que nos centramos en las interacciones que involucra el proceso que estamos ideando y en imaginar cómo esa experiencia hará sentir al usuario.

Storyboard

Planificar el prototipado

Una vez divido un concepto grande en piezas más pequeñas, cada grupo podía empezar a plantearse preguntas muy específicas respecto a cada una de esas partes, y no solo eso, también determinar qué modelo sería el más adecuado para conseguir respuestas: la maqueta 3D, el mockup, el diagrama, un role play, un anuncio o historia, etc.

Y así llegó la hora de construir el primer prototipo: un prototipo rápido, básico, incluso tosco. El objeto de esta primera aproximación es transmitir y explorar la idea para empezar a obtener comentarios y generar aprendizajes lo antes posible, ¡no se busca la perfección!

La próxima semana daremos cuenta de la destreza de los grupos en esta fase, mientras tanto, podéis entreteneros con las crónicas de los días anteriores: día 1 y día 2.

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