Diseño e innovación abierta

08/06/2018 | Germán Gullón

¿Qué tienen en común dos gigantes como Amazon y AirBnB? El diseño y la innovación abierta. El aumento de poder que tienen clientes y usuarios a la hora de definir las tendencias del mercado empuja hacia un modelo de negocio basado en la innovación del siglo XXI: la innovación abierta. Además, las empresas comienzan a darse cuenta de que la esencia experimentadora del diseño, con el foco puesto en las necesidades del ser humano y de cada tipo de cliente, permite generar servicios y experiencias que se adaptan a esa demanda a la vez que expanden la visión de la propia empresa.

La innovación abierta es, pues, una apuesta estratégica de las empresas por trascender sus límites internos hacia la cooperación con usuarios y profesionales externos. Su objetivo es compartir recursos y aprovechar el conocimiento, compartir riesgos y agrupar competencias complementarias de forma rápida. Efectivamente, precisa de grandes dosis de método y acción para identificar primero el problema en medio de tanta diversidad, y luego los medios para dar con la mejor solución.

Tras ver qué es y de dónde viene el diseño estratégico, llega el turno de abordar su modo de actuación en el contexto empresarial y entender cómo trasladar la experiencia del diseño profesional a la estrategia y la cultura de todo tipo de organizaciones. Bienvenidos a la zona de encuentro entre el diseño y la innovación abierta.

1. Design Thinking: del problema a la solución


¿Cuántas empresas se ven desbordadas cada día ante retos de transformación digital, o ante la necesidad de captar la atención de un determinado grupo de consumidores? ¿Qué parte de su presupuesto invierten en tecnología, sistemas o procesos… y cuánto destinan a identificar verdaderas necesidades de clientes y trabajadores? ¿Cómo identifican estas necesidades? Planteando las preguntas adecuadas ante las complejas motivaciones de la gente. Y ahí es donde entra en juego el design thinking.

Porque la innovación centrada en el ser humano integra las verdaderas necesidades de la persona, las posibilidades de la tecnología, y los requisitos necesarios para dar con un modelo de negocio sostenible.

Así, el design thinking es fundamental en la primera fase de un proyecto. Porque guía a usuarios y todo tipo de agentes involucrados en un proyecto mediante métodos cualitativos (y colaborativos) de investigación y porque en el proceso se hace uso de herramientas de identificación y definición de problemas, así como de generación de ideas. El design thinking se orienta a la creación y testeo de prototipos. Aquí, la idea es fallar cuanto antes para que no resulte caro. Incluso fallar a menudo, pero siempre fallar hacia delante.



2. Lean StartUp, el feedback de los usuarios y clientes


Casi de forma solapada con la fase de testeo descrita anteriormente, y sin perder de vista las necesidades del cliente, el Lean StartUp incorpora el feedback continuo de los usuarios que permite integrar esas mejoras y seguir testeando rápidamente en un proceso iterativo.

Con origen en la planta de producción de Toyota y en el Departamento de Defensa de los EEUU (y bajo el proceso de Observar, orientar, decidir y actuar), esta metodología ágil permite experimentar con problemas, soluciones, clientes, canales de distribución y todo aquello que vertebra y aporta la esencia de determinado modelo de negocio.

Hoy, compañías como PayPal, Android o DropBox disfrutan de aceptación y reconocimiento tras superar la fase del “producto mínimo viable”, término estrella de toda startup con variedad de participantes asociada a sus resultados… y de otras tantas grandes empresas que apuestan por integrar el ADN del diseño – sin miedo al fracaso – en algún punto del proceso.

3. Metodologías Ágiles de implementación


Agile es, en esencia, una forma de trabajar que tiene su origen en el desarrollo de software. Se caracteriza por la entrega frecuente e incremental de productos, la reevaluación continua, y la adaptación de los planes originales con un único fin: entregar exactamente lo que el cliente o usuario quiere, aquello que identificábamos como una verdadera necesidad durante la etapa del design thinking.

Scrum y Kanban son las herramientas ágiles por excelencia. Ambas permiten desglosar y completar tareas complejas de modo eficiente y en un flujo de trabajo visible para mantener a todos los miembros del equipo al tanto. Mientras Scrum disecciona el trabajo en piezas manejables que un equipo pueda completar limitándose a un periodo de tiempo determinado (generalmente un sprint de 2-4 semanas), Kanban hace hincapié en la cantidad de trabajo a desarrollar.


El cambio de innovación cerrada a innovación abierta


Por supuesto, pasar de innovación cerrada a innovación abierta no ocurre de la noche a la mañana. Hay barreras, dudas y perfiles con diferentes metas y prioridades. Por eso, todo cambio como el que aquí se plantea solo puede progresar si contamos con tres factores:

  1. Una dirección o meta definida, como un reto de diseño.
  2. Verdadera motivación extrínseca e intrínseca, personal y común, por el cambio.
  3. Un entorno de apoyo ante la opción de fallar, algo que solo se consigue colaborando y trabajando en equipo.

Vemos cómo el diseño permite involucrar a los usuarios en un círculo virtuoso que fomenta el progreso y maximiza la creación de valor. En una verdadera economía colaborativa lejos quedarían la planificación del exceso y las frustraciones propias de apuestas precipitadas y fallidas en la toma de decisiones, como el delirio actual por la transformación digital.

La metodología del diseño ayuda a crear mejores experiencias y a desbloquear el potencial del equipo para generar más impacto; a fomentar el sentido de participación y pertenencia; a ser un poco más felices tal vez. Al fin y al cabo hablamos de estrategia, cultura y toma de decisiones.

2017 Regional Innovation Scoreboard

Más recursos


This is Service Design Doing
Autores: Stickdorn, Hormess, Lawrence y Schneider. Editorial: O’Reilly, 2018.
Casi todo lo que quieres saber sobre Design Thinking para tu empresa está aquí. Ahora solo tienes que ponerlo en práctica de forma iterativa una y otra vez…

Lean Startup, al grano
Autor: Antonio L. Flores. Editorial: Capitol, 2016.
Manual conciso y bien estructurado para adentrarse en la metodología Lean.

Artículo: Defeating the Death Star
Imagina que Uber dependiera de las decisiones de sus conductores, o que Airbnb cambiase según las necesidades de los anfitriones. Si compartir es la tendencia del modelo de negocio, ¿cómo crear plataformas y apps que compartan su valor con quienes precisamente las convierten en valiosas? Este artículo abrió el melón no hace mucho tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.