El brainswarming o enjambre de ideas

dic 09, 2015

Todos sabéis qué es un brainstorming. La técnica de generación de ideas más conocida y antigua (que sepamos) siempre ha tenido sus incondicionales. El proceso que pasa por colocar notas adhesivas de colores en un panel ha sido hasta ahora una sencilla y rápida herramienta para visualizar procesos e ilustrar ideas aportando relaciones mnemotécnicas o estimulando la participación en grupos durante los procesos de creación colectiva. Siempre ha tenido sus acólitos y aún hoy sigue siendo el método más utilizado, solo o en combinación con otros, como el mind-mapping, sin ir más lejos.

Taller Design Thinking

El origen del brainstorming se remonta a 1939, cuando Alex F. Osborn, ejecutivo de ventas y teórico de la creatividad de Nueva York, ya lo aplicaba en su trabajo. Pero la presentación del término tuvo lugar en un libro de 1954 titulado Applied Imagination, donde incorporaba cuatro pautas básicas que, como en cualquier juego, conviene recordar:

  1. Trabaja en equipo combinando y construyendo ideas sobre las de los otros.
  2. No está permitido criticar las ideas de otros.
  3. El objetivo es llegar a la mayor cantidad de ideas posible.
  4. Busca ideas poco comunes y originales.

¿Resulta divertido, rápido y estimulante llevar a cabo un proceso de brainstorming? Sí. ¿Es eficaz? Desde el mismo momento de su aparición surgieron dudas sobre si el uso del brainstorming en grupos facilitaba o inhibía el pensamiento creativo, aludiendo en ocasiones a una evidente pérdida de productividad en los participantes. ¿Cómo es posible? Partamos de una premisa, tan obvia como contundente: en una reunión de brainstorming los perfiles más extrovertidos siempre van a contribuir más a la generación de ideas que los perfiles más introvertidos, no importa cuánto insista el dinamizador. Y es aquí cuando entra en escena Tony McCaffrey, CTO de la start-up Innovation Accelerator de Harvard con el brainswarming o ‘Enjambre de ideas’.

McCaffrey parte de la observación de los insectos en su búsqueda de comida y centra la atención en el rastro de feromonas que dejan para influir en el comportamiento de sus compañeros, tanto para llegar a su destino como para volver a la colonia. El CTO establece dos asociaciones sencillas que pueden leerse top-down o bottom-up y que le sirven para concebir su metodología:

  • Objetivo o reto: la comida
  • Recursos: feromonas

Además, y aunque existen muchas teorías sobre el lenguaje de los insectos, McCaffe refuerza la suya alegando algo cierto: llevan a cabo este trabajo en silencio, al menos para nosotros los humanos. Por eso establece dos grupos para el brainswarming: un grupo que piense de forma natural de arriba a abajo, y otro que lo haga en sentido inverso, y deja pensar a cada miembro del grupo por separado y en silencio para dar solución al reto planteado. De este modo ambos grupos convergerán y establecerán contacto en forma de interacciones o ideas.

El brainswarming también tiene sus reglas:

  1. Centrarse en contribuir al gráfico, no en solucionar el problema.
  2. Utilizar el menor número de palabras posibles en cada aportación. ¿Qué va a predominar?
    • Arriba > verbos q describen cambios como “diferenciarnos de la competencia”.
    • En medio >  verbos que describen acciones, como “introducir design thinking en el offering”.
    • Abajo > Nombres o adjetivos con los recursos, como “diseño” o “procesos creativos”.
  3. Cada persona que trabaje según su estilo.

¿Es un sistema más eficaz? McCaffe alega que si bien con el brainstorming se llega a 100 ideas por hora, el brainswarming sirve hasta 115 ideas en 15 minutos. En definitiva, el brainswarming® plantea un método silencioso de ideación grupal en el que los participantes contribuyen con sus ideas a través de notas en un gráfico que sí está estructurado. Menos hablar y más escribir si lo que se quiere es aumentar la efectividad del trabajo en grupo. Por otro lado, el brainstorming se limita a generar ideas sin soluciones prácticas mientras que el enjambre de ideas parte de equipos más selectivos y parece garantizar las medidas para llevarlas a cabo.

¿Creeis que surgirían ideas más inmediatas con el brainswarming? ¿Pensáis que el silencio ayuda al proceso de ideación? ¿Lo habéis probado?

+ INFO:

Entrevista a Tony McCaffrey
Brainswarming: Overview & Tips

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