Futuros retos del diseño

25/10/2017 | Germán Gullón

Hace ya más de 15 años que el design thinking se presenta como la metodología reina a la hora de aportar soluciones a los problemas derivados de nuevos productos, servicios, espacios o sistemas en proyectos y organizaciones. Tras nuestras incursiones en la Universidad o el tercer sector, pasando por las instituciones públicas y el ámbito creativo, podemos decir que ya es una de las mejores ideas del siglo XXI. En VALBHY vivimos y trabajamos con un pie en el futuro y en este post os adelantamos algunos de los retos de design thinking por llegar. ¿Proyección especulativa… o está ocurriendo ya?

  • Diseño del trabajo


    En nuestra sociedad envejecida nos encontramos con sistemas de trabajo que tienden a ser más fluidos u orgánicos pero que no siempre cuentan con la confianza de los miembros de un proyecto. Lo hemos visto en nuestros talleres, cuando tratamos el bienestar emocional en el trabajo, o cuando aportamos soluciones que fomenten la creatividad interdepartamental.

  • Diseño de la propiedad


    Muy en línea con la confianza (o desconfianza, más bien) mencionada anteriormente, son habituales las cuestiones alrededor del Big Data, de la gestión y comercialización de las bases de datos o de las grandes fuentes de innovación del futuro, como el Creative Commons y otras áreas del bien común*.

  • Diseño para los sentidos


    Al interés y la necesidad de los usuarios por experiencias 360º le debemos gran parte de que los estudios de arquitectura amplíen su radio de acción hacia experiencias como la que vivimos en VALBHY con el estudio LIVIT a comienzos de este 2017. El Diseño sinestésico en el que varias sensaciones de diferentes sentidos interfieren en un mismo acto perceptivo: espacios para el gusto, el tacto, o el “proprioceptive flow”, se cuelan como nuevos retos entre las nuevas generaciones de arquitectos.

  • Diseño del diseño


    ¿Qué pasa cuando la evolución del diseño rediseña el propio proceso del diseño? Sin ir más lejos, el Design Thinking es una metodología en constante modificación e hibridación, y aquí hay mucho terreno para experimentar de forma creativa más allá de la aparentemente absurda metonimia.

  • Nuevos retos en el ámbito científico


    El Circular Design, que integra las bondades del aprovechamiento de recursos en el proceso de diseño, o el Biodiversity Design, que diseña e implementa biodiversidad en nuestro entorno artificial, resalvajando zonas urbanas, campos y terrenos de cultivo, bosques, costas o corrientes, son algunos ejemplos. A nosotros nos gusta especialmente el caso de la gestión del agua, bien común* que se derrocha y con el que se especula sin tener en cuenta su utilidad para mejorar ambientes urbanos.

    En esta misma línea, un caso que nos fascina es el del microbioma. Empieza a ser frecuente que las instituciones de salud eviten los procesos de esterilización, confirmada ya como una aproximación fallida, y apuesten por el cultivo de microbiomas saludables efectivos contra las bacterias. La investigación, el prototipado y la implementación de nuevas soluciones en este campo protagonizan las nuevas inversiones en el ámbito científico-sanitario.También del diseño científico-tecnológico: diseño paramétrico, diseño generativo

  • El diseño de sistemas


    Al margen del design thinking aplicado al diseño de nuevos productos y servicios, nos encontraremos con proyectos que integren la metodología en la
    Inteligencia Artificial y el big/small data para dar forma a analíticas predictivas y prescriptivas que ayuden a entender comportamientos y emociones. Gracias a la automatización de procesos o la investigación de puntos clave (customer journey maps), parece que todo ese desarrollo será instantáneo y creado por código y algoritmos. ¿Llegará el día en que una máquina entienda las emociones humanas y sea capaz de predecir soluciones asociadas al dolor y a la felicidad? La recolección automatizada de insights y el Systems thinking, del que hablaremos en otra ocasión, es ya la gran revolución del Design Thinking a juzgar por la última apuesta de IDEO.

El foco se abre a la hora de imaginar nuevos escenarios de los ámbitos privados, públicos y educativos en una sociedad creativa en la que, como indicaba Paul Saffo, productores y usuarios generan valor. ¿Conoces algún caso más?

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